Se trata de una página en la que estudiantes y profesionales de diferentes sectores escriben de manera voluntaria artículos de opinión con vocación didáctica.
Hace un año uno de los miembros del equipo se puso en contacto conmigo para ofrecerme colaborar. Sin embargo, no ha sido hasta ahora que he podido involucrarme como se merecían.
En este artículo hago una reflexión sobre el legado del Tribunal Penal Internacional para Ruanda. ¡Espero que os guste!
Al
hablar de historia de África nos encontramos con dos problemas: uno de fondo y
otro de forma. El más obvio es el de cómo conocer la historia de África si no
hay apenas datos, archivos o una tradición escrita amplia, fiable y que se
remonte siglos atrás como en Europa o Asia. El segundo es cómo enfocar la
historia de un territorio: cuando lo más espontáneo y obvio para un occidental
sería analizarla a través de sus estados y países, resulta que la mayoría estados africanos no tienen más de 50 años… Para hablar de la historia de África conviene fijarse
en regiones más o menos amplias y hacer un seguimiento de sus pueblos, en
muchas ocasiones nómadas. Después hacer hincapié en aquellas civilizaciones que
parecieron ser más estables.
En
muchas ocasiones nos preguntamos por qué no hay fuentes escritas o una
expresión artística arquitectónica amplia y duradera que dé testimonio de un
asentamiento organizado, estable y civilizado. La respuesta está en la
naturaleza nómada de una gran cantidad de pueblos africanos. Las fronteras
delineadas por occidente encerraron en estados modernos y artificiales a muchas
tribus que se desplazaban por la región cuando el hombre blanco llegó. Existen,
sin embargo, algunas excepciones: reinos acomodados en ciertas zonas con una
estructura más compleja y estable que fueron conquistados casi como países y
que por tanto, tras la independencia, retomaron sus fronteras ancestrales
siendo la excepción a la línea recta, escuadra y cartabón del mapa político
africano. Algunos de estos son; por ejemplo, Ruanda, Burundi, Lesoto, Suazilandia,
Etiopía o los reinos tradicionales dentro de Uganda. Eran monarquías más
consolidadas y sedentarias, acomodadas en algunas zonas que ofrecían ciertas
facilidades (como la región de los Grandes Lagos con acceso a agua, cultivo,
pesca, etc… en Ruanda, Burundi o Uganda).
Con
la excepción de Etiopía, no existe una nutrida tradición escrita en África
Subsahariana. Esto obliga a recurrir a la tradición oral, arqueología, trazado
de conexiones lingüísticas y culturales o a los testimonios de potencias
colindantes: árabes, portugueses, etíopes en una primera fase, resto de
europeos en un segundo periodo.
Parece
entonces que la historia de África ha de ser dividida en tres grandes periodos:
antes de la colonización, durante el mandato colonial y tras la independencia.
Antes
de la colonización podemos observar como los distintos grupos lingüísticos han
ido poblando todo el territorio subsahariano. En el caso de las poblaciones
bantú y níger-congoleña desde la Cuenca del Congo hacia el este y sur en un
caso, y hacia el oeste en otro.
Observamos además la aparición de ciertas
civilizaciones asentadas que dejaron restos arqueológicos de gran valor: el
Imperio de Ghana (sin contacto con el territorio del país que hoy lleva su
nombre), el Imperio de Mali, los reinos del Congo, Lunda y Luba, Zimbabue y por
supuesto, Etiopía.
Hay
que observar también sus intercambios culturales, comerciales y religiosos con
los árabes del Magreb y de Egipto en el norte o con los omaníes en el este
creando la cultura swahili.
Vamos
encontrando, de este modo, una región en la que sus pueblos están profundamente
marcados por los agentes climatológico y geográficos (pueblos pastores y
nómadas de las grande llanuras, comerciantes en la costa, y más sedentarios en
los lagos) y por sus vecinos, abrazando el islam o permaneciendo animistas.
El
contacto con los europeos vendrán en dos oleadas: una primera con los
navegantes portugueses que bordean las costas y holandeses asentados en Sudáfrica
y otra posterior en el siglo XIX con los nuevos exploradores y colonizadores.
Además conviene mencionar un fenómeno que dio la vuelta a la demografía
africana: la esclavitud.
La
esclavitud contaba con dos grandes puertos o centros neurálgicos: Ciudad del
Cabo de la mano de los portugueses y para el resto de Europa, y Zanzíbar por
cuenta del Sultanato de Omán y que suministraba al mundo árabe. Miles y miles
de autóctonos fueron trasladados de manera infrahumana durante siglos para
convertirse en meros instrumentos, posesión de dueños negreros. Este pasado
pesa en la memoria y responsabilidad de Occidente y del mundo árabe.
Cuando
los exploradores auspiciados por Europa se lanzaron a la conquista de África y
sus recursos en el siglo XIX provocaron el inciso más dramático de la historia
del continente: la colonización. Líderes de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Bélgica y Portugal
principalmente se repartieron el continente como si de un pastel se tratara
trazando líneas rectas sobre territorios que jamás habían pisado. Cada país
estableció su propio sistema de gobierno:
En
el caso de Bélgica, atestiguamos un cambio de sentido que va de la cruenta
administración como patrimonio personal del Leopoldo II, Rey de los Belgas, a
la administración colonial de Bélgica con vocación de convertirse en modélica.
A
los franceses los juzgó la historia como uno de los peores colonizadores con
una radical franconización de la población e intentada eliminación de las
estructuras sociales autóctonas imponiendo una pronunciada centralización.
Los
británicos establecieron modelos diversos con mayor o menor autonomía en cada
zona. Así no fue lo mismo el control sobre Sudáfrica que el mandato sobre Botsuana,
el domino sobre Kenia o la administración de Tanzania adjudicada por la
Sociedad de Naciones tras la Primera Guerra Mundial. En cualquier caso, la
mayoría de las veces, se apoyó en la estructura social y jerárquica existente
en cada región para imponer su autoridad.
Por
aquel entonces sólo quedaban dos países independientes y que se mantuvieron
como tal en el continente: Liberia y Etiopía. El primero se trata del curioso
caso de un país creado bajo el patrocinio de Estados Unidos como billete de
vuelta para los antiguos esclavos afroamericanos que quisieran regresar a su
tierra de origen… en el más amplio sentido de la palabra. La historia se
muestra irónica y pesada al demostrar que aquellos antiguos esclavos ahora ataviados
de vestido y trajes de aquellos blancos sureños se impondrán arrogante y
autoritariamente a la población local liberia. El Imperio de Etiopía, por otro
lado, se mantiene como civilización milenaria que tan sólo perdió brevemente el
control sobre su soberanía en los años de guerra contra Italia.
Después
de la Segunda Guerra Mundial el hombre negro comenzó a entender que el hombre
blanco no era sólo un pueblo, sino que existía rivalidad entre países europeos
y que, aún más importante, no era invencible. Esto avivó un naciente
sentimiento de independencia en los países africanos a distintos ritmos y con
diversa fuerza. Algunos de los más significativos fueron los de Ghana y Kenia con sus rebeldes Mau Mau. Esta sensación de fin a la opresión se fue extendiendo
como la pólvora y explotó en la década de los 60. Las potencias europeas fueron siendo cada más conscientes de que el sistema de antaño era ya insostenible y
que había que ir delegando poco a poco competencias con vistas a preparar a una
clase de dirigentes y funcionarios capaces de hacerse cargo de su propio destino.
Algunos analistas e historiadores dieron fe de la arrolladora ilusión colectiva
que se percibía en aquellos años de emancipación, pero que también en algunos
casos, la vida diaria del ciudadano de a pie no siempre cambió necesariamente
para mejor. Otros tantos opinan que la independencia era necesaria y correcta,
pero quizás algo temprana y que la transición habría debido ser más paulatina
para esperar a la completa “maduración” de la incipiente clase política.
Cada
estado se adscribió entonces (en plena Guerra Fría) a una orientación política
para lanzarse a un nuevo futuro. Los tres modelos principales fueron el
Socialismo Africano, el Capitalismo y el Socialismo Científico.
El
Socialismo Africano pretendía tomar el espíritu de las enseñanzas de Marx, pero
consciente de que precisaba ser adaptado a las particularidades del continente,
el orden social y la falta de industrialización. El ejemplo más claro de este
sistema fue el impulsado por el primer presidente de Tanzania, Julius Nyerere.
El padre de la patria tanzana, recordado hoy con devoción por sus paisanos,
introdujo un sistema de granjas colectivas, impulsó la educación, la enseñanza
del swahili como lengua nacional para todas las tribus, el desarrollo de una
verdadera identidad nacional, el desplazamiento de autoridades y militares a
otras provincias distintas de las suyas, etc. Económicamente no fue demasiado
exitoso, pero creó un país unido, estable, pacífico y con una fuerte identidad
nacional.
El
Capitalismo, sin embargo, se encarnó en el país vecino de Tanzania, Kenia. En
este caso, de la mano de Jomo Kenyata. Aquí el desarrollo económico fue mucho
mayor, pero el tribalismo se ha mantenido y sigue creciendo. La última
explosión de violencia interétnica tuvo lugar en las elecciones de 2007.
El
Socialismo Científico surge como una reacción al antes mencionado Socialismo Africano.
Para aquéllos no existe más que un socialismo, el original, el verdadero, el
científico y toda adaptación a supuestas particularidades regionales era una forma
de desvirtuar la mayor. El socialismo es el camino y hay que aplicarlo como
tal. Fue el caso de Etiopía bajo el gobierno de Mengistu.
A
estos sistemas se añadían factores comunes de populismo y autoritarismo en
mayor o menos intensidad.
Desde
entonces han pasado unos 50 años y aquel soplo de aire fresco y esperanza en el
continente comenzó a teñirse de escepticismo y pesimismo al explotar una cadena
de conflictos que aún continúa: el Genocidio de Ruanda, la Primera y Segunda
Guerra de África cuyo escenario fue la República Democrática del Congo,
dictaduras sanguinarias, golpes de estado, purgas de opositores, conflictos
interreligiosos, apartheid,
hambrunas, sequías, explotación…
Pero
no todos han fracasado, ni mucho menos. Hay ejemplos de estabilidad,
convivencia pacífica, democracia y desarrollo. Algunos países que se suelen
poner de modelo son Botsuana, Gabón, Benín, Tanzania, la actual Ruanda… Son
casos que dan testimonio del potencial de África.
África
no es una sola realidad. Es un complejo puzle de estructuras sociales
superpuestas que no merece ser simplificada. África no sólo es miseria ni
safaris. Hay mucho más. Espero que estos posts animen a algunos a investigar
más. Continúa leyendo más posts sobre África, sus pueblos y su organización social:
Una vez conocemos el sistema, sabemos qué tipo de
pasantía nos gustaría realizar, hemos medido nuestro curriculum y superado los principales obstáculos, nos plantamos ante
el paso más tangible e importante: la búsqueda de unas prácticas concretas.
Las formas más comunes de encontrar unas prácticas
son:
A
través de un proceso público y abierto anunciado en un soporte determinado,
Por
medio de la realización de cursos o programas que nos abran las puertas a una
bolsa de empleo en prácticas,
Dirigiéndonos
directamente a los departamentos de recursos humanos ofreciendo nuestro trabajo
a cambio de aprendizaje y experiencia laboral,
Por
contactos y el llamado networking.
El proceso público
Para muchos no es ni transparente ni imparcial…
pero decir eso es mucho. El proceso será más o menos accesible y transparente
dependiendo de la organización y sobre todo su tamaño. No es lo mismo mandar el
CV para hacer una pasantía de verano en la sede de la Secretaría de la ONU en
Nueva York que con una mediana ONG en Ghana.
Para enterarse de las ofertas hay multitud de
páginas web que pueden resultar muy útiles si sabemos utilizarlas. Existen
páginas de empleo de Naciones Unidas en la que se ofertan los puestos
profesionales en todas las sedes y también las web generales en las que toda
organización u ONG puede anunciarse. Finalmente, hay sitios generales con respecto campos de trabajo y fuentes de empleo, pero específicos para cada país.
Empleo en Naciones Unidas:
Dos portales principales y generales para toda la
organización:
Una
página bastante poco ordenada, con puestos inalcanzables para la mayoría de los
mortales. La considero bastante poco útil para alguien que está empezando en
este mundo… pero ahí está.
Una
web ordenada, bastante sistemática, pero que se materializa en la puerta a
eternos procesos de selección que rara vez llevan a ninguna parte…
En
la parte inferior se puede ver el motor de búsqueda. En "categoría" y "nivel" encontraremos el sistema descrito en el post anterior de este mismo blog: una primera radiografía del sistema. Como se puede leer, la posición “P-1” ha sido
directamente eliminada de las posibilidades en la categoría profesional.
Incluye; no obstante, la posibilidad de buscar prácticas (internships) en la que no existen niveles (sólo “I-1”).
El
resto de las pestañas no es demasiado útil dado que, en la mayoría de los casos,
la oferta no será tan extensa como para que hacer un filtro sea necesario.
Páginas
generales de empleo en el campo del desarrollo y los derechos humanos:
Sin
duda, la mejor página para encontrar empleo en este terreno que conozco. En la
fila de la cabecera de la página se encuentra una pestaña titulada “Jobs”. Ésa
es la sección que incluye, no sólo trabajos, sino también prácticas y
voluntariados.
Existe
una variedad de filtros. Los más importantes para alguien que se inicie en este
mundo o lleve pocos años son dos:
Filter by job type:
oferta contratos de consultor, pasantías, voluntariados o contratos de trabajo
profesional y remunerado.
Filter by job years of experience:
conviene indicar entre 0-3 años.
Con
estos dos filtros se despliega un interesante listado de ofertas de trabajo en
todo el mundo. En ocasiones veremos como el requisito de 0-3 años puede incluir
tanto puestos de voluntariado (no pagados o pagados con un estipendio),
prácticas (no remuneradas o provistas de estipendio) y algunos puestos de
trabajo profesionales que bien no exigen experiencia laboral previa o dicha
experiencia es mínima, o se cuelan ofertas en las que efectivamente se exige 1,
2 o 3 años de experiencia concreta en un puesto muy concreto (por ejemplo
director de proyecto, recaudación de fondos, etc…).
Se
recomienda al candidato que no se cierre a ningún formato de job type, ya que en ocasiones unos y
otros se confunden y se cuelan.
La
descripción del puesto puede aparecer completa o vinculada al link de la página
de la organización. Para ahorrar tiempo se aconseja leer por encima la
descripción buscando 3 datos: años de experiencia requeridos, idiomas exigidos
y si es o no remunerado.
La
página web se va actualizando a diario así que es bueno visitarla con mucha
frecuencia.
Es
una fuente de información que sí funciona. Yo personalmente conseguí unas
prácticas remuneradas a través de Reliefweb.
En
este caso hay que investigar el soporte ofrecido en cada nación. Si tenemos
claro que queremos vivir y trabajar en un país concreto, puede ser la fórmula
más interesante. Es también cierto que estas webs no se suelen limitar a
trabajos de desarrollo y derechos humanos sino que abarcan todos los campos y
terrenos.
La realización de cursos o programas que nos abran
las puertas a una bolsa de empleo en prácticas.
Existen diversos programas que establecen acuerdos
con organismos internacionales para que sus participantes culminen el mismo con
una experiencia laboral de calidad. Pueden tratarse de estudios superiores como
masters, pero también hay cursos de verano. Este blog recomienda el programa
INSIDE en cualquiera de sus variantes (Washington DC, Nueva York, Pekín o
Kenia). Es un programa útil, interesante y muy formativo que
se merecerá un post dedicado exclusivamente a él.
En muchas ocasiones la manera más eficaz de
conseguir unas prácticas sobre el terreno es dirigiéndose de manera directa por
e-mail a los contactos que aparecen en las web oficiales de dichos organismos o
indaguemos en la vacantes específicas para tal oficina.
La idea es que el jefe de un proyecto concreto en
una agencia específica desbordada de trabajo recibe el e-mail de alguien
cualificado, motivado y dispuesto a trabajar gratis… el procedimiento de selección
puede ser entonces inmediato. Se trata de organismos que no establecen un programa
oficial o periódico de pasantías (a diferencia que en las sedes principales en
NYC y Ginebra), pero que sin embargo están capacitadas para emplear a becarios.
Aquí vemos algunos ejemplos (podéis pulsar sobre las imágenes para verlas más grandes): Se trata de fotos tomadas de las páginas web de agencias que trabajan sobre el terreno y que muestran diferentes maneras de ofertar empleo o prácticas: "Jobs" en la cabecera:
"Employment" al final de la página:
Distintos programas:
"About us". Es la pestaña más repetida y en la que casi siempre incluyen la sección de empleo:
Vacantes:
Contactar:
Con respecto al servicio diplomático hago referencia a otro consejo para estos casos concretos. En Nueva York tiene sede, no sólo las
Naciones Unidas, sino todas las misiones diplomáticas de todos sus estados miembros. Estas misiones pueden ser ricas y muy nutridas de personal como en el
caso de la de Alemania, la Unión Europea, Canadá… Pero hay muchos países que
por tener unas condiciones económicas más precarias presentan una delgadísima
plantilla laboral. La paradoja es que son aquellos países en problemas los que
más protagonismo, beneficio y actividad tienen en el seno de la ONU. Por eso
necesitan pasantes. Algunos tiene una
regulación restrictiva por la que sólo admiten a pasantes de su propio país…
pero en otras ocasiones, no:
Conozco casos de italianos que trabajaron para
Navuatu, mejicanos y marroquíes en la Misión de Chile y una alemana colaborando
con Afganistán. Esta situación otorga una excelente oportunidad para un recién
licenciado de codearse con asuntos de categoría, sintiéndose realmente útil y
de ser invitado a las conferencias y reuniones más significativas. Una
experiencia laboral de lo más interesante. Para ello conviene ponerse en contacto a través de los e-mails facilitados en la página web oficial de cada Misión.
Por contactos y networking:
Finalmente cabe hablar del que siempre se dice es la
fuente inagotable y más fructífera: para muchos el “enchufe”. En muchos países
hispanohablantes aún no estamos concienciados del valor que los anglosajones
dan al networking, hacer contactos.
Se trata de poner cara, motivación e interés a tu currículo. Aprovecha una de
esas oportunidades que te brinda la vida al final de una conferencia o en una
recepción para acercarte al que podría ser tu jefe y ofrecer tu trabajo demostrando
tus ganas y valía.
Finalmente hay que decir que si bien las primeras
prácticas son las más complicadas de conseguir, el siguiente paso, encadenarlas
con otras, puede ser realmente sencillo gracias al contacto humano, las
referencias, recomendaciones y el buen recuerdo que se deje del trabajo efectuado.
Atención: procuraré actualizar esta entrada siempre
que tenga constancia de nuevos links para encontrar trabajo o haya más consejos
útiles para los interesados en este mundillo. Si alguien conoce más enlaces y
quiere compartirlos, por favor dejadlos en un comentario y los incluiré tan
pronto como pueda.
No te pierdas otras entradas que tratan el mismo tema:
Hoy he recibido un
mensaje de una buena amiga keniana. Me preguntaba que si había leído las
noticias, que algo terrible había ocurrido. Llegué pronto a casa con ansias de
encender mi ordenador y entender lo sucedido. En las portadas de todos los
diarios digitales aparecían titulares análogos… una matanza a punta de pistola
en el contexto de un ataque terrorista estaba teniendo lugar en ese mismo
instante en Nairobi, la capital de Kenia.
Mi asombro aumentó
cuando viendo las imágenes de la tragedia pude reconocer el suelo, las paredes,
aquel recinto. En efecto, hace poco más de un año yo estuve con mis amigos
paseando y cenando por aquellos grandes almacenes que hoy se han convertido en
el escenario de un terrible suceso.
Uno se estremece al
imaginarse que hace cuestión de meses charlaba y reía mientras tomaba algo de
comida rápida en esa planta hoy atestada de sangre, víctimas, rehenes y
terroristas.
Esta misma amiga me
dice que, en este preciso instante en que redacto estas líneas, conoce a al
menos un par de rehenes que siguen sufriendo este secuestro armado. Ya se cuentan más de cuatro decenas de muertos. Es difícil
creer e imposible de entender que aquellos titulares impersonales, lejanos y
casi ficticios que leemos en los periódicos puedan ser en realidad tan cercanos…
o lo que da más miedo, tan inminentes.
De la identidad de los
terroristas poco se sabe. Los testigos dan su versiones: hombres ataviados con
turbantes y ropas tradicionales de corte árabe, rasgo somalíes, frases en
aquella lengua semita, avisos y oportunidad de escapatoria para los musulmanes…
aún no hay nada confirmado, pero esos datos apuntan al grupo terrorista somalí Al-Shabaad,
con el que Kenia mantiene una guerra abierta y por los que los primeros ya han
atacado en el pasado en Mombasa (en la cosa) y en la propia Nairobi…
Uno de esos ataques tuvo
lugar en la calle principal y más transitada de la capital. Aquella amiga mía
recibió un mensaje mientras estaba conmigo; alguien que conocía había perdido
la vida en aquel ataque. Ahora los keniano vuelven a tener el alma en vilo
hasta que esta nueva pesadilla acabe.
La única conclusión
clara es que parece que no hay lugar en el mundo libre de peligro, ya no, hoy
no.
jueves, 12 de septiembre de 2013
"Simultaneidad con un programa
universitario"
He
aquí el más típico problema al que se enfrenta un aspirante a pasante. Se trata
de una extendida regla de Naciones Unidas que reserva los puestos en prácticas
para aquéllos que estén enrolados simultáneamente en un programa universitario.
Se trata probablemente de la regla con menos perpectiva y sensibilidad
universal de todas las que pueden ordenar el mundo de los recurso humanos. Me
explico:
Sección
2 de Instrucción Administrativa de la Secretaría de Naciones Unidas, ST/AI/2000/9 (en inglés):
Eligibility requirements
The Secretary -General may accept interns provided the
following conditions are met:
(a) Applicants are enrolled in a degree programme in a
graduate school (second university degree or higher) at the time of application
and during the internship; or (…)
Se
trata de una regulación que favorece claramente al sistema universitario estadounidense
y del resto de países que se inspiran en él. En aquéllos estados, el estudiante
universitario divide su preparación académica superior en dos fases: graduate y undergraduate. Así pues, un estudiante que cursa la carrera de
derecho ha tenido que concluir la primera fase en un college (undergraduate),
para luego empezar un nuevo ciclo en un law
school (graduate). Este segundo
ciclo suele tener una duración de 3 años en los que caben la participación en
programas de Erasmus, un reparto y
organización relativamente flexible de sus clases y, cómo no, un grifo de
convenios entre universidades y organismos internacionales que ofrecen
pasantías (en muchas ocasiones valoradas en créditos por la facultad) en medio
de un sistema diseñado a su medida.
La
instrucción administrativa no acaba ahí, y con un más bien ridículo intento de
subsanar el problema emergente para los estudiantes cuyos países no se
adscriben a este sistema dice en el párrafo
b de la misma sección:
(b) Applicants pursuing their studies in countries
where higher education is not divided into undergraduate and graduate stages
have completed at least four years of full-time studies at a university or
equivalent institution towards the completion of a degree.
Es
decir, para el resto de los estudiantes cuyos países no dividan la preparación
universitaria del modo antes expuesto, habrán de completar al menos 4 años de
su carrera con vistas a finalizar sus estudios. ¿Cuántos pueden decir que se
podrían beneficiar de unas prácticas en este sistema? Las carreras
universitarias suelen estar programadas para durar 4 o 5 años. Es decir, la
mayoría de los estudiantes serán y dejarán de ser elegibles para una pasantía
en la ONU al mismo tiempo: a la terminación del cuarto año (por fin eres
elegible) que coincide con el fin de la carrera (es decir, ya no eres
elegible).
La
única oportunidad parece tenerla aquél cuya carrera dure 5 años y pueda
entonces marcharse en vacaciones de verano entre cuarto y quinto año. Pero
sobreviene otro obstáculo: la pasantía tiene una duración de entre 3 y 6 meses
en la mayoría de los casos. ¿Cuántos tienen exactamente 3 meses íntegros de
vacaciones que les permita trabajar en el extranjero?
Este
sistema parece animar a que los estudiantes interrumpan sus estudios en su
penúltimo año, para irse a trabajar gratis para la ONU entre 3 y 6 meses y
retomar, un año más tarde su carrera. Esta filosofía cabe en la mentalidad
académica de pocas culturas.
Finalmente,
hay que reconocer que quien no se ha parado a pensar en todos estos obstáculos,
y tengan delante el CV de un estudiante de law
school estadounidense con 26 años y otro de un europeo de 22 que estudia lo
que para muchos parece un programa undergraduate,
se decantará claramente por el primero.
No
hay una solución a este problema, pero sí hay una trampa. Conozco casos de
gente que ha terminado la carrera y se matriculan en algún curso universitario
de nivel inferior o incluso se “dejan” una asignatura de libre configuración
para el año siguiente, con intención de realizar las dichosas y deseadas
prácticas. También hay que probar suerte y tomar prestada esta explicación que
presento aquí cuando se envíe una candidatura a una pasantía.
En
el caso de la ONU; por último, hay que decir que este sistema suele estar muy
generalizado entre las agencias dependientes de la Secretaría. No obstante los
órganos creados y dependientes del Consejo de Seguridad suelen saltarse estos
requisitos. Por ejemplo, no se exigen en los tribunales penales internacionales
(ICTR, ICTY, etc…). Éstas son, sin lugar a dudas, las mejores opciones para
empezar un camino profesional en la ONU.
No te pierdas otras entradas que tratan el mismo tema:
Desde hace mucho supe que tenía una vocación internacional. Poco a poco ésta se fue materializando en proyecto profesional que aún estoy madurando: trabajar por el Estado de Derecho y los Derechos Humanos.
Persiguiendo esta meta he viajado bastante, en especial durante los últimos años, en busca de modelar un buen CV internacional. Por el camino he aprendido ciertas cosas y he experimentado alguna que otra anécdota. Este blog esta hecho para compartir esas vivencias y consejos con jóvenes profesionales que quieren trabajar en organizaciones internacionales u ONGs, con viajeros empedernidos y con aquéllos que quieren saber un poco más qué pasa en rincones del mundo de los que no escuchamos hablar demasiado...