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domingo, 22 de septiembre de 2013

          Una vez conocemos el sistema, sabemos qué tipo de pasantía nos gustaría realizar, hemos medido nuestro curriculum y superado los principales obstáculos, nos plantamos ante el paso más tangible e importante: la búsqueda de unas prácticas concretas.

Las formas más comunes de encontrar unas prácticas son:

  • A través de un proceso público y abierto anunciado en un soporte determinado,
  • Por medio de la realización de cursos o programas que nos abran las puertas a una bolsa de empleo en prácticas,
  • Dirigiéndonos directamente a los departamentos de recursos humanos ofreciendo nuestro trabajo a cambio de aprendizaje y experiencia laboral, 
  • Por contactos y el llamado networking.



El proceso público 

        Para muchos no es ni transparente ni imparcial… pero decir eso es mucho. El proceso será más o menos accesible y transparente dependiendo de la organización y sobre todo su tamaño. No es lo mismo mandar el CV para hacer una pasantía de verano en la sede de la Secretaría de la ONU en Nueva York que con una mediana ONG en Ghana.

Para enterarse de las ofertas hay multitud de páginas web que pueden resultar muy útiles si sabemos utilizarlas. Existen páginas de empleo de Naciones Unidas en la que se ofertan los puestos profesionales en todas las sedes y también las web generales en las que toda organización u ONG puede anunciarse. Finalmente, hay sitios generales con respecto campos de trabajo y fuentes de empleo, pero específicos para cada país.

Empleo en Naciones Unidas:

Dos portales principales y generales para toda la organización:


Una página bastante poco ordenada, con puestos inalcanzables para la mayoría de los mortales. La considero bastante poco útil para alguien que está empezando en este mundo… pero ahí está.



Una web ordenada, bastante sistemática, pero que se materializa en la puerta a eternos procesos de selección que rara vez llevan a ninguna parte…

En la parte inferior se puede ver el motor de búsqueda. En "categoría" y "nivel" encontraremos el sistema descrito en el post anterior de este mismo blog: una primera radiografía del sistema. Como se puede leer, la posición “P-1” ha sido directamente eliminada de las posibilidades en la categoría profesional.




Incluye; no obstante, la posibilidad de buscar prácticas (internships) en la que no existen niveles (sólo “I-1”).




El resto de las pestañas no es demasiado útil dado que, en la mayoría de los casos, la oferta no será tan extensa como para que hacer un filtro sea necesario.




Páginas generales de empleo en el campo del desarrollo y los derechos humanos:


Sin duda, la mejor página para encontrar empleo en este terreno que conozco. En la fila de la cabecera de la página se encuentra una pestaña titulada “Jobs”. Ésa es la sección que incluye, no sólo trabajos,
sino también prácticas y voluntariados.




Existe una variedad de filtros. Los más importantes para alguien que se inicie en este mundo o lleve pocos años son dos:

Filter by job type: oferta contratos de consultor, pasantías, voluntariados o contratos de trabajo profesional y remunerado.

Filter by job years of experience: conviene indicar entre 0-3 años.

Con estos dos filtros se despliega un interesante listado de ofertas de trabajo en todo el mundo. En ocasiones veremos como el requisito de 0-3 años puede incluir tanto puestos de voluntariado (no pagados o pagados con un estipendio), prácticas (no remuneradas o provistas de estipendio) y algunos puestos de trabajo profesionales que bien no exigen experiencia laboral previa o dicha experiencia es mínima, o se cuelan ofertas en las que efectivamente se exige 1, 2 o 3 años de experiencia concreta en un puesto muy concreto (por ejemplo director de proyecto, recaudación de fondos, etc…).

Se recomienda al candidato que no se cierre a ningún formato de job type, ya que en ocasiones unos y otros se confunden y se cuelan.




La descripción del puesto puede aparecer completa o vinculada al link de la página de la organización. Para ahorrar tiempo se aconseja leer por encima la descripción buscando 3 datos: años de experiencia requeridos, idiomas exigidos y si es o no remunerado.

La página web se va actualizando a diario así que es bueno visitarla con mucha frecuencia.

Es una fuente de información que sí funciona. Yo personalmente conseguí unas prácticas remuneradas a través de Reliefweb.

UN Jobs: http://unjobs.org/




Páginas generales especializadas en cada país:

En este caso hay que investigar el soporte ofrecido en cada nación. Si tenemos claro que queremos vivir y trabajar en un país concreto, puede ser la fórmula más interesante. Es también cierto que estas webs no se suelen limitar a trabajos de desarrollo y derechos humanos sino que abarcan todos los campos y terrenos.

Pongamos un ejemplo; trabajos en Afghanistan:









Trabajos en Camboya:










La realización de cursos o programas que nos abran las puertas a una bolsa de empleo en prácticas.

            Existen diversos programas que establecen acuerdos con organismos internacionales para que sus participantes culminen el mismo con una experiencia laboral de calidad. Pueden tratarse de estudios superiores como masters, pero también hay cursos de verano. Este blog recomienda el programa INSIDE en cualquiera de sus variantes (Washington DC, Nueva York, Pekín o Kenia). Es un programa útil, interesante y muy formativo que se merecerá un post dedicado exclusivamente a él.



Dirigiéndonos directamente a cada organismo:

En muchas ocasiones la manera más eficaz de conseguir unas prácticas sobre el terreno es dirigiéndose de manera directa por e-mail a los contactos que aparecen en las web oficiales de dichos organismos o indaguemos en la vacantes específicas para tal oficina.

La idea es que el jefe de un proyecto concreto en una agencia específica desbordada de trabajo recibe el e-mail de alguien cualificado, motivado y dispuesto a trabajar gratis… el procedimiento de selección puede ser entonces inmediato. Se trata de organismos que no establecen un programa oficial o periódico de pasantías (a diferencia que en las sedes principales en NYC y Ginebra), pero que sin embargo están capacitadas para emplear a becarios.

Aquí vemos algunos ejemplos (podéis pulsar sobre las imágenes para verlas más grandes):

Se trata de fotos tomadas de las páginas web de agencias que trabajan sobre el terreno y que muestran diferentes maneras de ofertar empleo o prácticas:

"Jobs" en la cabecera:




"Employment" al final de la página:



Distintos programas:



"About us". Es la pestaña más repetida y en la que casi siempre incluyen la sección de empleo:


Vacantes:



Contactar:




Con respecto al servicio diplomático hago referencia a otro consejo para estos casos concretos. En Nueva York tiene sede, no sólo las Naciones Unidas, sino todas las misiones diplomáticas de todos sus estados miembros. Estas misiones pueden ser ricas y muy nutridas de personal como en el caso de la de Alemania, la Unión Europea, Canadá… Pero hay muchos países que por tener unas condiciones económicas más precarias presentan una delgadísima plantilla laboral. La paradoja es que son aquellos países en problemas los que más protagonismo, beneficio y actividad tienen en el seno de la ONU. Por eso necesitan pasantes. Algunos tiene  una regulación restrictiva por la que sólo admiten a pasantes de su propio país… pero en otras ocasiones, no:

Conozco casos de italianos que trabajaron para Navuatu, mejicanos y marroquíes en la Misión de Chile y una alemana colaborando con Afganistán. Esta situación otorga una excelente oportunidad para un recién licenciado de codearse con asuntos de categoría, sintiéndose realmente útil y de ser invitado a las conferencias y reuniones más significativas. Una experiencia laboral de lo más interesante. Para ello conviene ponerse en contacto a través de los e-mails facilitados en la página web oficial de cada Misión.



Por contactos y networking:

         Finalmente cabe hablar del que siempre se dice es la fuente inagotable y más fructífera: para muchos el “enchufe”. En muchos países hispanohablantes aún no estamos concienciados del valor que los anglosajones dan al networking, hacer contactos. Se trata de poner cara, motivación e interés a tu currículo. Aprovecha una de esas oportunidades que te brinda la vida al final de una conferencia o en una recepción para acercarte al que podría ser tu jefe y ofrecer tu trabajo demostrando tus ganas y valía.

Finalmente hay que decir que si bien las primeras prácticas son las más complicadas de conseguir, el siguiente paso, encadenarlas con otras, puede ser realmente sencillo gracias al contacto humano, las referencias, recomendaciones y el buen recuerdo que se deje del trabajo efectuado.



Atención: procuraré actualizar esta entrada siempre que tenga constancia de nuevos links para encontrar trabajo o haya más consejos útiles para los interesados en este mundillo. Si alguien conoce más enlaces y quiere compartirlos, por favor dejadlos en un comentario y los incluiré tan pronto como pueda.




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jueves, 12 de septiembre de 2013


El dominio de varias lenguas es de los requisitos más evidentes a la hora de trabajar en el ámbito internacional, todavía más si se trata de un contexto multicultural como de las organizaciones y ONGs internacionales.

Suele revelarse como la primera barrera de selección, o mejor dicho, el momento en que corresponde cierta reflexión personal para concluir si podemos optar a una pasantía o no. Los requisitos de dominio lingüísticos dependen en cada organización, pero especialmente según el país de destino. Sólo parece haber un denominador común: el inglés. Se exige un nivel muy alto de este idioma. Esto ha sido motivo de angustia para casi todo pasante no nativo anglófono que muy probablemente habrá mirado a sus colegas de trabajo anglosajones pensando… “que fácil lo tienen ellos… si yo hubiera nacido hablando inglés…” Y es que en ocasiones mantener el ritmo de comprensión y expresión oral y escrita al nivel y elegancia de un nativo puede ser una fuente de frustración. El contrapeso a este sentimiento tan humano podría ser:

Esto es una organización internacional; nadie me puede exigir que me haya criado en inglés; yo también tengo algo que aportar y allí donde no llegue de manera natural por no ser nativo, lo alcanzaré con tiempo y esfuerzo.

          Sí, hay que dominar el idioma. Sin embargo, no hay que agobiarse si alguna vez se comete algún error, si se es un poco menos elegante o si no conseguimos deshacernos del acento (¿por qué habría que hacerlo?).


          Si ya se domina el inglés hay que mirar qué otros idiomas se solicitan. En casi todos las ofertas de empleo de la ONU aparece una formalidad, incluida casi automáticamente: “los idiomas de trabajo son el inglés y el francés (…) se valorará el conocimiento de otros idiomas oficiales de la organización”.
Lo cierto es que en una grandísima cantidad de los casos el francés no se ve o se habla ni de refilón. Muchísimos funcionarios de la ONU sobreviven sin hablar este idioma. Si bien muchos lo aprende al pasar parte de su carrera en Ginebra o tomando las clases que las NNUU a veces ofrece de manera gratuita en sus sedes.

         Por último, el valor obligatorio de un tercer idioma viene dado por la importancia de la lengua en términos generales y según el contexto propio del trabajo. Hay idiomas que por su gran difusión, la organización puede tomarse el lujo de considerarlos exigibles. Así pues, alguien que desee trabajar en Guatemala habrá de saber por fuerza español, pues son tantos los hispanohablantes cualificados para tal puesto que los que no lo dominan quedan en cierto modo descartados. No obstante, si el puesto se desarrolla en Myanmar, el conocimiento del birmano no sería jamás un requisito, y si lo fuera, se trataría de una posición reservada a nacionales del país.


         Mi recomendación es aprender bien inglés y francés para luego plantearse un cuarto idioma oficial de la ONU: árabe clásico, ruso o chino mandarín. Problemas y ventajas:

       El árabe que se habla y se escribe en la ONU es el clásico o el que se suele denominar moderno estándar (si acaso existe tal cosa). Es muy útil si se desea trabajar en el norte de África u Oriente Medio en el mundo de los derechos humanos, el estado de derecho, refugiados, etc. El inconveniente es que se trata de un árabe culto, el de la universidad, el de las noticias y del Corán. Los árabes de Marruecos hasta Irak pasando por Yemen lo entienden relativamente bien con mayor o menor éxito, pero conformen comiencen a hablar en su dialecto y coloquialismos, el extranjero quedará completamente confundido.

         El ruso puede ser útil en países de la antigua Unión Soviética y muy especialmente en Asia Central.

         Finalmente, el chino mandarín probablemente ofrezca muchas más oportunidades en el ámbito empresarial que en el de las organizaciones internacionales y de los derechos humanos.

        Una vez se conoce más de una lengua, las siguientes entran con mucha más facilidad. Por otro lado, si no tenemos suerte en el mundo de la organizaciones interncaionales, hablar varios idiomas nos allanará el camino para conseguir empleo en otro ámbito.


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Trabajar en la ONU: una Primera Radiografía del Sistema

jueves, 4 de abril de 2013


Prácticas, Pasantías y demás Internships...


Concepto:

Al hablar de pasante o becario nos referimos a aquella persona que generalmente está cursando sus últimos años de carrera universitaria, hace relativamente poco que la finalizó o que, dándole un giro a su itinerario profesional, decide hacer unas prácticas para así “meter la cabeza” en el mundo de las organizaciones internacionales u ONGs.

¿Por qué?

La razón por la que la mayoría de los pasantes deciden realizar unas prácticas es para ganar la experiencia laboral necesaria con vistas a poder solicitar un puesto en una organización internacional (en adelante “OOII”) o labrarse el curriculum que le permita incorporarse a una ONG. Siempre te encuentras con algún caso como el del que sólo le apetece echar un verano trabajando en Nueva York o que quiere confirmar o descartar del todo su interés por el mundo de los Derechos Humanos. No obstante, éstos son los menos.

En la mayoría de los casos el requisito mínimo para solicitar un puesto de trabajo en este campo es de dos años previos de experiencia profesional, a poder ser en el terreno. El hecho de que las materias en las que trabaja la ONU, otras OOII u ONGs no suelan coincidir con las del sector privado en la mayoría de los casos impiden que dicha experiencia sea obtenida de una manera convencional; como por ejemplo, trabajando en tu propio país, con un sueldo digno y plena responsabilidad adaptada a tu posición.

Este requisito, por tanto, se convierte en una especie de trampa por la que la mayoría tenemos que pasar. Digo mayoría con acierto, pues casi todos mis jefes, supervisores o superiores fuero primero pasantes y después accedieron a un puesto remunerado.

Si te angustia pensar que estás en un callejón sin salida - para entrar necesito experiencia, pero para tener experiencia necesito entrar – no desesperes, todos hemos pasado por ahí y sí, puede haber luz al final del camino”

Remuneración:

La norma general es que los puestos como becarios no son pagados: unpaid. Existen ciertas excepciones como:
  • la Organización Internacional del Trabajo (“OIT” o “ILO” en siglas anglosajonas), donde pagan 300 USD al mes;
  • la Comisión y otros organismos de la Unión Europea (en este caso más generosos);
  • el Banco Mundial (WB) y el Fondo Monetario Internacional (IMF), muy bien pagadas; no obstante, extremadamente competitivas.
  • algunas oficinas regionales españolas ante la Unión Europea, como la de la Comunidad de Madrid;
  • y ciertas grandes  ONGs (ECPAT, ACT...) que más que proveer un salario, entregan un estipendio que permite cubrir de manera más o menos parcial las necesidades básicas. A veces, algunas ONGs también ofrecen alojamiento o comida.

Fuentes de financiación:

Ante esta realidad surge la pregunta: ¿Cómo mantenerme económicamente si trabajo en el extranjero y sin percibir un salario?
La respuesta se resume en “hay que buscarse la vida”. Esto de hacer prácticas es un paso casi imprescindible para llegar a una meta, y a medio camino, hay que acometer esfuerzos de diversos tipos, empezando por vivir de manera austera.
Centrándonos en las fuentes de financiación, empecemos por el más intuitivo: la familia. Si tu familia esta dispuesta y en la posición de respaldarte en esta aventura, eres un afortunado. Nunca lo olvides. Plantéalo en casa como una inversión: tal y como estudiar la carrera, hacer un master o irte fuera un verano a perfeccionar un idioma. Si tienes una meta clara (aunque jamás garantizada), ponla sobre la mesa con rigurosidad y seriedad y mira a ver que te dicen.


Becas: no todo el mundo tiene la inmensa fortuna de contar con la posición económica o respaldo familiar para iniciar este camino. Por suerte existen la becas... o no. La crisis está haciendo tambalear este pilar que hacía más igualitaria y accesible la carrera internacional para todos. Procuraré incluir los links actualizados de las páginas e instituciones que anuncien este tipo de ayudas. Se tratan de un soporte económico para aquellos que realizan prácticas no remuneradas o parcialmente remuneradas en el extranjero. Personalmente, fui beneficiario de dos: la Comunidad de Madrid y la Fundación COMFIE.

  • La Comunidad de Madrid ofrece cada año las becas Goya Mundus a estudiantes universitarios en centros dentro de la Comunidad de Madrid que hayan sido aceptados en una institución inscrita al proyecto Goya Mundus para hacer prácticas por un mínimo de 3 meses en Europa o en Estados Unidos. La dotación va de entre 2.600 euros a 3.200 USD. Las convocatorias se abren cada año a mediados de Mayo. La correspondiente a 2013 aún no ha sido publicada, pero se puede buscar información y así estar preparado en esta dirección:
  • Becas de la Fundación Comfie. Se ofrecieron por primera vez en 2012. No hay noticias sobre próximas convocatorias. Están diseñadas para apoyar a jóvenes profesionales que trabajan como pasantes en un contexto humanitario o de una organización internacional. La dotación de 2012 fue de 3000 USD.
  • Las Becas Argo parecen estar congeladas por el momento. Habrá que estar atento. El siguiente es su enlace:
  • Naciones Unidas también ofrece una recopilación con enlaces de instituciones que ofrecen becas para nacionales de diversos países.
Trabajos: Otra posibilidad es la de tener un segundo trabajo remunerado a la vez que se realizan las prácticas y que permita ganar lo suficiente para subsistir, o al menos complementar la dotación conseguida a través de los medios antes apuntados. Existen muchos trabajos que un joven pasante puede hacer de manera informal al tiempo que realiza sus prácticas. Las más típicas son clases de español. Es algo que se valora mucho y demandado en casi todas partes. Si las prácticas se realizan en países desarrollados, cabe plantearse la hostelería a tiempo parcial. Si la pasantía se lleva a cabo en un país en vías de desarrollo, el salario que se pueda obtener con este tipo de trabajos no suele merecer la pena. Finalmente hay que echarle ingenio y ver qué puedes ofrecer. Mi experiencia personal es que después de recibir varias becas y de obtener cierto complemento de mi familia, empecé a dar clases de sevillanas en Camboya. Me alcanzaba de sobra para vivir (Sigue leyendo el post Cuando Enseñé Sevillanas en Camboya, Otra Manera de Ganarse la Vida).
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Trucos: El consejo básico es elegir cuidadosamente el país en que se va a trabajar. Yo no podía permitirme el lujo de vivir en Washington D.C. o Nueva York cuando se agotaron las ayudas y ésta fue una de las razones que me motivaron a lanzarme a por una de las mejores experiencias de mi vida: Tanzania, un país donde el coste de vida puede ser realmente económico.

Este post continuará en una próxima entrada en la que seguiré hablando de prácticas en OOII u ONGs centrándome en otros aspectos; por ejemplo: cómo conseguirlas, qué programas nos ayudan a acceder a prácticas de alta calidad, cómo elegirlas (lee la entrada Organizaciones Internacionales - ¿Qué prácticas me convienen más?), dónde, solicitudes, cómo se valoran, que páginas web pueden orientarnos, qué hace un becario, qué esperar de unas prácticas, qué se espera de un pasante...

Con el objetivo de que este blog sea útil e ilustrativo, agradeceré todo tipo de comentarios, preguntas concretas que puedan ser respondidas en un futuro post o dudas sobre los ya publicados.

No os perdáis:



Trabajar en la ONU: una Primera Radiografía del Sistema


domingo, 17 de marzo de 2013


         Recuerdo bien cuánto le costó a mi abuelo entender que para llegar a donde quiero llegar era necesario trabajar sin cobrar. ¿Cómo va a ser eso? ¿Con una carrera ya terminada... cómo vas a trabajar sin ganar ni un euro? Admito que a mí también me resultó difícil comprenderlo al principio.

Empecemos por lo básico. Cuando alguien finaliza su carrera en empresariales, derecho, publicidad, medicina... espera que, tarde o temprano, consiga un trabajo remunerado. Quizás esté dispuesto a realizar prácticas unos primeros meses para poner una línea en su CV. No obstante, esa pasantía se entiende, al menos, modestamente pagada.

El mundo de la ONU, otras organizaciones internacionales y grandes ONG's es muy diferente. Tomemos el paradigma de Naciones Unidas como ejemplo básico.

En la ONU los puestos de trabajo se dividen básicamente (sin contar los de las misiones de paz) en puestos como personal de la ONU, consultores y pasantes. Esto es una manera muy simplificada de enfocarlo; la cosa se complica con expertos, puestos políticos, jueces internacionales, voluntarios de NNUU, etc...

Dentro de los puestos como personal de la organización encontramos diferentes tipos y rangos.

Primero, los “G”: se tratan de puestos administrativos en general. Van desde conductores hasta secretarios. No obstante, también incluyen a profesionales con carrera universitaria que trabajan en su propio país. También están numerados hasta G-7, siendo éste el rango superior. De modo que; por ejemplo, un abogado local trabajando para la unidad de Estado de Derecho del Alto Comisionado de Derechos Humanos en Camboya, puede ostentar un puesto G-6 o G-7, por ejemplo.

Las posiciones “P” deben su nombre a “Profesional”. Se tratan de profesionales con carrera universitaria y experiencia laboral, en su mayoría internacionales; es decir, trabajando en países distintos del suyo (pueden existir excepciones a esta regla). Están jerarquizados y ordenados numéricamente del 1 al 6. Siendo P-1 el de rango inferior y P-6 el superior. Estos son los puestos que más nos interesan y por eso le dedicaremos más tiempo.

Para empezar, hay que decir que los puestos P-1 prácticamente no existen. Se tratan de posiciones que no requieren experiencia laboral, sólo académica. Este tipo de vacantes, que parecían convocarse muy de vez en cuando, quizás en las sedes de Nueva York o Ginebra, están hoy en peligro de extinción. Tanto es así, que ya no son anunciados en el portal https://careers.un.org/.

Nos centramos entonces en los puestos P-2... el sueño de todo profesional con vocación internacional para cimentar su carrera en la ONU. Son vacantes de carácter profesional que requieren estudios universitarios, a veces un master, y al menos dos años de experiencia laboral. Este último detalle es del que derivan todos nuestros dolores de cabeza...

Si los puestos que no requieren experiencia laboral son inexistentes, y los que sí quedan vacantes solicitan experiencia previa... ¿¿¿Cómo puedo conseguir ese bagaje??? La respuesta puede ser doble: si quieres ser jurista para un tribunal internacional, tal vez trabajando varios años como abogado penalista en tu país te llegue a servir. Ahora bien, ¿cómo conseguir esa misma experiencia si lo tuyo son los derechos humanos o el fortalecimiento del estado de derecho? No conozco muchas firmas de abogados que se dediquen a ello...

En fin, en la mayoría de los casos, la respuesta a la gran pregunta se responde con "PRÁTICAS".

Una vez dentro del sistema, caben los ascenso a P-3, P-4, etc... A medida que avanzan se van alejando de la substancia y se van centrando en elementos más organizativos y directivos de las unidades en las que trabajan. Se suele decir que los puestos P-5 y P-6 son algo más políticos; esto es, pueden requerir los auspicios y apoyo del estado al que pertenezcas. En cualquier caso, los años mínimos de experiencia laboral exigidos a este punto se alejan del perfil al que trato de dirigirme: los jóvenes profesionales.

Para completar esta primera radiografía del esquema laboral de la ONU, nos topamos con los puestos “D”, D-1, D-2. La "D" nos evocan dirección. Son en este caso, puestos para expertos con alta connotación política.

Existen otros tipos de contratos de los que hablaré más detenidamente en próximas entradas como los Voluntarios de Naciones Unidas o “UNV”, el programa de Jóvenes Profesionales o “JPO”, o consultores.

Brevemente diré que los UNV, son trabajadores pagados (aquí la palabra “voluntario” no casa del todo con nuestro concepto de cooperante). Reciben sueldos inferiores de aquellos con posición “P”, pero desde luego suficiente para vivir (cerca o alrededor de los 2.000 USD), especialmente si están destinado en el terreno. Exigen 2 años de experiencia laboral previa. Es una buena vía para entrar en el sistema.

Los JPO, o Junior Professional Officers, son puestos para jóvenes subvencionados por sus países de origen. Esto quiere decir que la ONU les da trabajo, pero su estado les paga. El problema con este mecanismo es que dependes de si las cuentas de tu país están los suficientemente saneadas para permitirse el lujo de pagar el sueldo de individuos que no trabajan directamente para su propia administración. En el caso de España, acabamos de presenciar como se ha cerrado el grifo de un aluvión de JPO españoles. La bonanza económica dio muchos, la crisis económica eliminó a todos.


El YPP, o Young Professional Programme, es la puerta grande para entrar en la ONU. En términos estrictos, no requiere experiencia previa. Se trata de un examen a los que nacionales de ciertos países son convocados cada cierto número de años. Se parece a unas oposiciones. Tiene varias fases, es extremadamente competitivo y se puede considerar la lotería laboral de la ONU. Si lo consigues, te ha tocado el gordo; aunque en este caso lo que realmente se valora es el mérito del solicitante. El premio es un contrato de larguísima duración dentro de la organización.

Los consultores o consultants son expertos en una materia concreta que una agencia, programa u oficina de una organización internacional u ONG contrata para un proyecto específico. Concluido el proyecto, se extingue el contrato. Los hay junior y senior. Requieren cierta experiencia profesional previa, pero son mucho más flexibles. Hay muchos que viven encadenando contratos de este tipo, uno tras otro. Pueden llegar a estar muy bien pagados.

Finalmente quedan los pasantes o becarios. Hay mucho que decir sobre ellos ya que son la puerta más habitual para conseguir la ansiada experiencia laboral requerida. No suelen ser pagados, aunque hay algunas excepciones (en la Organización Internacional del Trabajo, por ejemplo). No se consideran personal laboral de la oficina y por tanto no disfrutan de análogos privilegios. Cómo conseguirlos, cuáles solicitar y en qué países son preguntas prácticas fundamentales para sacarles el máximo provecho. De todo esto hablaré en entradas futuras.

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