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Mostrando entradas con la etiqueta Unpaid Internship. Mostrar todas las entradas
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sábado, 28 de septiembre de 2013

           Cuando mi madre me enseñó a bailar sevillanas en aquel verano, pocas semanas antes de la Feria de Málaga, no me podía imaginar que habría un día en que me servirían para ganarme la vida.

Estaba haciendo prácticas en Camboya, para la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU. Se trataba de mi enésima pasantía y último contrato no remunerado. El dinero ya se acababa, todas las becas estaban liquidadas y pedir más dinero a la familia rozaba la desfachatez. De modo que decidí exportar algo de la tierra y que no se me daba del todo mal: las sevillanas.

Pocos días antes de marcharme vi en un foro de expatriados residentes en Camboya que una organizadora de cursos y talleres buscaba gente capaz de enseñar algo. Enseguida respondí al anuncio ofreciéndome a dar clases de sevillanas o de español… Las de español no llamaron mucho la atención,  sin embargo nuestro pintoresco baile resultaba más llamativo para esta empresa. Así que acordamos una cita para cuando llegara a Phnom Penh.

Ya en el colegio mayor en Madrid había enseñado a varios amigos que se preparaban para la “Feria de Abril” de Ciudad Universitaria. Lo mismo hice en la Embajada de España en Washington D.C. con algunos funcionarios y repetí con un grupo de amigos de las más diversas nacionalidades en Arusha, Tanzania.

Y llegó el día la reunión en aquella academia… La recuerdo como una de las anécdotas más divertidas y, sin mentir en ningún momento, fue todo un despliegue de cara y sinvergonzonería.

-     

     — Hola, soy Manuel. Vengo por las clases de flamenco (Aunque los más puristas no consideran las sevillanas como un palo del Flamenco, esto sigue en permanente discusión, y en el extranjero se patrocina como tal sin entrar en mayores discusiones).
-   — ¡Sí! Encantado. Muchas gracias por venir. Voy a mostrate la sala para ver si efectivamente es apropiada para las clases. (pasamos la habitación contigua: suelo de baldosas, cuarto muy espacioso, con mesas, sillas y un proyector).
-  — Mmmm, sí, sí… Es bastante amplia (comienzo a inspeccionar cada rincón con pronunciada profesionalidad)… ¿Qué tal la acústica…? ¿Entra bastante ruido por las ventanas, no?
-   — Oh, no te preocupes, una vez cerradas no se oye nada (efectivamente, la sala quedó en absoluto silencio).
-    — Siguiendo con la acústica que antes mencionaba… voy a dar unas palmas a ver cómo resuena… (en ese momento improviso unas palmitas a compás de bulerías)… bien, bien. Con respecto al suelo… es una lástima que no sea de madera… permítame si… (de repente me marco un breve taconeo)… bien, bien, no va mal.
-     — Me alegro de que todo esté en orden. ¿Algo más sobre la sala?
-     — Bueno… es una lástima que no haya un espejo que permita a los alumnos verse mientras bailan…
-  — … Bueno, comprar un espejo supondría gastos y si es necesario, eso podría complicar la programación de la clase…
-      — ¡No hay problema, no hay problema! No hace falta espejo. Nos apañamos.
-      — Y bueno, háblame de tu experiencia… ¿cómo aprendiste? ¿has enseñado en el pasado?
-     —  … Bueno, las sevillanas es un baile popular, del pueblo… y por tanto yo lo aprendí en familia, de mi madre… Y sí, en Madrid, Washington y Tanzania he enseñado a más gente; todos pertenecientes a culturas musicales muy diversas.
-      —   ¿Cómo las enseñarías? ¿Cuánto tiempo sería necesario?
-     — Empezaría por la teoría (en ese momento me hago dueño de la pizarra y esbozo un esquema donde aparecían reflejadas la primera, la segunda, la tercera…) y enseguida les pondría a bailar en parejas afianzando cada paso. Sobre cuánto tiempo sería necesario… todo depende de qué grado de dominio se desee.
        — ¿Qué tal un día? Porque dudo que los alumnos deseen comprometerse a un curso de más de un día…
     — ¿… Un día…? mmm... Claro… claro… pero habrá que trabajar duro…
-      — ¡Estupendo! Organizaremos un curso intensivo de sevillanas, nos haremos cargo de la publicidad, del desayuno y merienda, ponemos la sala, electricidad, aire acondicionado… y nos quedaremos con un 50%...
-        — (En fin, qué remedio…) De acuerdo. Trato hecho.



Y llegó el día. Un curso intensivo de 10 de la mañana a 8 de la tarde. Enseñar todas las sevillanas en un sábado a alumnos de todas las edades y nacionalidades: Camboya, Francia, Italia, Bélgica, Australia, Suiza, etc… Fue un éxito. Una jornada agotadora, pero muy divertida y puedo decir orgulloso que aprendieron el baile andaluz por excelencia.


Pero bueno, el sistema de reparto de beneficios no me parecía equitativo. Por otro lado la mayoría de los alumnos querían seguir con las clases. Así nació la idea de comenzar a dar dos lecciones semanales de hora y media: los lunes y martes a 10 dólares por persona y por sesión. ¿Dónde podría continuar las lecciones? Pues sólo había un sitio que lo mereciera y era mi querido Latin Quarter, célebre restaurantes de comida hispana en pleno centro de Phnom Penh. Lo regentaba un uruguallo llamado Diego; un buen amigo que ha vivido y trabajado por todo el mundo y que decidió ofrecerme su local para dar las clase. A él le doy las gracias pues no sólo me permitió sustentarme económicamente sino que en su local pasé momentos muy divertidos. Allí perfeccionamos el baile y lo completamos con modalidades en círculo, de tres y hasta en una silla…








Al marcharme del Reino de Camboya dejaba grandes amistades detrás, colegas de la oficina fabulosos, pero también un puñado de alumnos con los que compartí grandes momentos además de mi cultura. 

Evaluación final: un sobresaliente a todos ellos.

Sigue leyendo otras anécdotas que tuvieron lugar en Camboya o en otros países:


domingo, 22 de septiembre de 2013

          Una vez conocemos el sistema, sabemos qué tipo de pasantía nos gustaría realizar, hemos medido nuestro curriculum y superado los principales obstáculos, nos plantamos ante el paso más tangible e importante: la búsqueda de unas prácticas concretas.

Las formas más comunes de encontrar unas prácticas son:

  • A través de un proceso público y abierto anunciado en un soporte determinado,
  • Por medio de la realización de cursos o programas que nos abran las puertas a una bolsa de empleo en prácticas,
  • Dirigiéndonos directamente a los departamentos de recursos humanos ofreciendo nuestro trabajo a cambio de aprendizaje y experiencia laboral, 
  • Por contactos y el llamado networking.



El proceso público 

        Para muchos no es ni transparente ni imparcial… pero decir eso es mucho. El proceso será más o menos accesible y transparente dependiendo de la organización y sobre todo su tamaño. No es lo mismo mandar el CV para hacer una pasantía de verano en la sede de la Secretaría de la ONU en Nueva York que con una mediana ONG en Ghana.

Para enterarse de las ofertas hay multitud de páginas web que pueden resultar muy útiles si sabemos utilizarlas. Existen páginas de empleo de Naciones Unidas en la que se ofertan los puestos profesionales en todas las sedes y también las web generales en las que toda organización u ONG puede anunciarse. Finalmente, hay sitios generales con respecto campos de trabajo y fuentes de empleo, pero específicos para cada país.

Empleo en Naciones Unidas:

Dos portales principales y generales para toda la organización:


Una página bastante poco ordenada, con puestos inalcanzables para la mayoría de los mortales. La considero bastante poco útil para alguien que está empezando en este mundo… pero ahí está.



Una web ordenada, bastante sistemática, pero que se materializa en la puerta a eternos procesos de selección que rara vez llevan a ninguna parte…

En la parte inferior se puede ver el motor de búsqueda. En "categoría" y "nivel" encontraremos el sistema descrito en el post anterior de este mismo blog: una primera radiografía del sistema. Como se puede leer, la posición “P-1” ha sido directamente eliminada de las posibilidades en la categoría profesional.




Incluye; no obstante, la posibilidad de buscar prácticas (internships) en la que no existen niveles (sólo “I-1”).




El resto de las pestañas no es demasiado útil dado que, en la mayoría de los casos, la oferta no será tan extensa como para que hacer un filtro sea necesario.




Páginas generales de empleo en el campo del desarrollo y los derechos humanos:


Sin duda, la mejor página para encontrar empleo en este terreno que conozco. En la fila de la cabecera de la página se encuentra una pestaña titulada “Jobs”. Ésa es la sección que incluye, no sólo trabajos,
sino también prácticas y voluntariados.




Existe una variedad de filtros. Los más importantes para alguien que se inicie en este mundo o lleve pocos años son dos:

Filter by job type: oferta contratos de consultor, pasantías, voluntariados o contratos de trabajo profesional y remunerado.

Filter by job years of experience: conviene indicar entre 0-3 años.

Con estos dos filtros se despliega un interesante listado de ofertas de trabajo en todo el mundo. En ocasiones veremos como el requisito de 0-3 años puede incluir tanto puestos de voluntariado (no pagados o pagados con un estipendio), prácticas (no remuneradas o provistas de estipendio) y algunos puestos de trabajo profesionales que bien no exigen experiencia laboral previa o dicha experiencia es mínima, o se cuelan ofertas en las que efectivamente se exige 1, 2 o 3 años de experiencia concreta en un puesto muy concreto (por ejemplo director de proyecto, recaudación de fondos, etc…).

Se recomienda al candidato que no se cierre a ningún formato de job type, ya que en ocasiones unos y otros se confunden y se cuelan.




La descripción del puesto puede aparecer completa o vinculada al link de la página de la organización. Para ahorrar tiempo se aconseja leer por encima la descripción buscando 3 datos: años de experiencia requeridos, idiomas exigidos y si es o no remunerado.

La página web se va actualizando a diario así que es bueno visitarla con mucha frecuencia.

Es una fuente de información que sí funciona. Yo personalmente conseguí unas prácticas remuneradas a través de Reliefweb.

UN Jobs: http://unjobs.org/




Páginas generales especializadas en cada país:

En este caso hay que investigar el soporte ofrecido en cada nación. Si tenemos claro que queremos vivir y trabajar en un país concreto, puede ser la fórmula más interesante. Es también cierto que estas webs no se suelen limitar a trabajos de desarrollo y derechos humanos sino que abarcan todos los campos y terrenos.

Pongamos un ejemplo; trabajos en Afghanistan:









Trabajos en Camboya:










La realización de cursos o programas que nos abran las puertas a una bolsa de empleo en prácticas.

            Existen diversos programas que establecen acuerdos con organismos internacionales para que sus participantes culminen el mismo con una experiencia laboral de calidad. Pueden tratarse de estudios superiores como masters, pero también hay cursos de verano. Este blog recomienda el programa INSIDE en cualquiera de sus variantes (Washington DC, Nueva York, Pekín o Kenia). Es un programa útil, interesante y muy formativo que se merecerá un post dedicado exclusivamente a él.



Dirigiéndonos directamente a cada organismo:

En muchas ocasiones la manera más eficaz de conseguir unas prácticas sobre el terreno es dirigiéndose de manera directa por e-mail a los contactos que aparecen en las web oficiales de dichos organismos o indaguemos en la vacantes específicas para tal oficina.

La idea es que el jefe de un proyecto concreto en una agencia específica desbordada de trabajo recibe el e-mail de alguien cualificado, motivado y dispuesto a trabajar gratis… el procedimiento de selección puede ser entonces inmediato. Se trata de organismos que no establecen un programa oficial o periódico de pasantías (a diferencia que en las sedes principales en NYC y Ginebra), pero que sin embargo están capacitadas para emplear a becarios.

Aquí vemos algunos ejemplos (podéis pulsar sobre las imágenes para verlas más grandes):

Se trata de fotos tomadas de las páginas web de agencias que trabajan sobre el terreno y que muestran diferentes maneras de ofertar empleo o prácticas:

"Jobs" en la cabecera:




"Employment" al final de la página:



Distintos programas:



"About us". Es la pestaña más repetida y en la que casi siempre incluyen la sección de empleo:


Vacantes:



Contactar:




Con respecto al servicio diplomático hago referencia a otro consejo para estos casos concretos. En Nueva York tiene sede, no sólo las Naciones Unidas, sino todas las misiones diplomáticas de todos sus estados miembros. Estas misiones pueden ser ricas y muy nutridas de personal como en el caso de la de Alemania, la Unión Europea, Canadá… Pero hay muchos países que por tener unas condiciones económicas más precarias presentan una delgadísima plantilla laboral. La paradoja es que son aquellos países en problemas los que más protagonismo, beneficio y actividad tienen en el seno de la ONU. Por eso necesitan pasantes. Algunos tiene  una regulación restrictiva por la que sólo admiten a pasantes de su propio país… pero en otras ocasiones, no:

Conozco casos de italianos que trabajaron para Navuatu, mejicanos y marroquíes en la Misión de Chile y una alemana colaborando con Afganistán. Esta situación otorga una excelente oportunidad para un recién licenciado de codearse con asuntos de categoría, sintiéndose realmente útil y de ser invitado a las conferencias y reuniones más significativas. Una experiencia laboral de lo más interesante. Para ello conviene ponerse en contacto a través de los e-mails facilitados en la página web oficial de cada Misión.



Por contactos y networking:

         Finalmente cabe hablar del que siempre se dice es la fuente inagotable y más fructífera: para muchos el “enchufe”. En muchos países hispanohablantes aún no estamos concienciados del valor que los anglosajones dan al networking, hacer contactos. Se trata de poner cara, motivación e interés a tu currículo. Aprovecha una de esas oportunidades que te brinda la vida al final de una conferencia o en una recepción para acercarte al que podría ser tu jefe y ofrecer tu trabajo demostrando tus ganas y valía.

Finalmente hay que decir que si bien las primeras prácticas son las más complicadas de conseguir, el siguiente paso, encadenarlas con otras, puede ser realmente sencillo gracias al contacto humano, las referencias, recomendaciones y el buen recuerdo que se deje del trabajo efectuado.



Atención: procuraré actualizar esta entrada siempre que tenga constancia de nuevos links para encontrar trabajo o haya más consejos útiles para los interesados en este mundillo. Si alguien conoce más enlaces y quiere compartirlos, por favor dejadlos en un comentario y los incluiré tan pronto como pueda.




No te pierdas otras entradas que tratan el mismo tema:


Trabajar en la ONU: una Primera Radiografía del Sistema



jueves, 12 de septiembre de 2013

   "Simultaneidad con un programa universitario"

          He aquí el más típico problema al que se enfrenta un aspirante a pasante. Se trata de una extendida regla de Naciones Unidas que reserva los puestos en prácticas para aquéllos que estén enrolados simultáneamente en un programa universitario. Se trata probablemente de la regla con menos perpectiva y sensibilidad universal de todas las que pueden ordenar el mundo de los recurso humanos. Me explico:

     Sección 2 de Instrucción Administrativa de la Secretaría de Naciones Unidas,  ST/AI/2000/9 (en inglés):

Eligibility requirements

The Secretary -General may accept interns provided the following conditions are met:

(a) Applicants are enrolled in a degree programme in a graduate school (second university degree or higher) at the time of application and during the internship; or (…)

            Se trata de una regulación que favorece claramente al sistema universitario estadounidense y del resto de países que se inspiran en él. En aquéllos estados, el estudiante universitario divide su preparación académica superior en dos fases: graduate y undergraduate. Así pues, un estudiante que cursa la carrera de derecho ha tenido que concluir la primera fase en un college (undergraduate), para luego empezar un nuevo ciclo en un law school (graduate). Este segundo ciclo suele tener una duración de 3 años en los que caben la participación en programas de Erasmus, un reparto y organización relativamente flexible de sus clases y, cómo no, un grifo de convenios entre universidades y organismos internacionales que ofrecen pasantías (en muchas ocasiones valoradas en créditos por la facultad) en medio de un sistema diseñado a su medida.


            La instrucción administrativa no acaba ahí, y con un más bien ridículo intento de subsanar el problema emergente para los estudiantes cuyos países no se adscriben a este sistema dice en el párrafo b de la misma sección:

(b) Applicants pursuing their studies in countries where higher education is not divided into undergraduate and graduate stages have completed at least four years of full-time studies at a university or equivalent institution towards the completion of a degree.

          Es decir, para el resto de los estudiantes cuyos países no dividan la preparación universitaria del modo antes expuesto, habrán de completar al menos 4 años de su carrera con vistas a finalizar sus estudios. ¿Cuántos pueden decir que se podrían beneficiar de unas prácticas en este sistema? Las carreras universitarias suelen estar programadas para durar 4 o 5 años. Es decir, la mayoría de los estudiantes serán y dejarán de ser elegibles para una pasantía en la ONU al mismo tiempo: a la terminación del cuarto año (por fin eres elegible) que coincide con el fin de la carrera (es decir, ya no eres elegible).

              La única oportunidad parece tenerla aquél cuya carrera dure 5 años y pueda entonces marcharse en vacaciones de verano entre cuarto y quinto año. Pero sobreviene otro obstáculo: la pasantía tiene una duración de entre 3 y 6 meses en la mayoría de los casos. ¿Cuántos tienen exactamente 3 meses íntegros de vacaciones que les permita trabajar en el extranjero?

             Este sistema parece animar a que los estudiantes interrumpan sus estudios en su penúltimo año, para irse a trabajar gratis para la ONU entre 3 y 6 meses y retomar, un año más tarde su carrera. Esta filosofía cabe en la mentalidad académica de pocas culturas.

         Finalmente, hay que reconocer que quien no se ha parado a pensar en todos estos obstáculos, y tengan delante el CV de un estudiante de law school estadounidense con 26 años y otro de un europeo de 22 que estudia lo que para muchos parece un programa undergraduate, se decantará claramente por el primero.

        No hay una solución a este problema, pero sí hay una trampa. Conozco casos de gente que ha terminado la carrera y se matriculan en algún curso universitario de nivel inferior o incluso se “dejan” una asignatura de libre configuración para el año siguiente, con intención de realizar las dichosas y deseadas prácticas. También hay que probar suerte y tomar prestada esta explicación que presento aquí cuando se envíe una candidatura a una pasantía.


           En el caso de la ONU; por último, hay que decir que este sistema suele estar muy generalizado entre las agencias dependientes de la Secretaría. No obstante los órganos creados y dependientes del Consejo de Seguridad suelen saltarse estos requisitos. Por ejemplo, no se exigen en los tribunales penales internacionales (ICTR, ICTY, etc…). Éstas son, sin lugar a dudas, las mejores opciones para empezar un camino profesional en la ONU.



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